sábado, 3 de septiembre de 2011

NORIAS, SALTOS Y OTROS APROVECHAMIENTOS DEL GENIL

A mis amigos Francisco Reina Luque y Manolo Sebastianes, que luchan por hacer del Genil un trocito de gloria.

Ven, niña, a la ribera
Del plácido Genil,
Donde la primavera
Despierta flores mil
Y en plácidos rumores
De mi guitarra al son
Oirás que canta amores
Mi pobre corazón.

            Con estos versos describía Miguel Romero Carmona nuestro valle del Genil.  Un lugar tranquilo e idílico.  El canto de las norias, el esplendor artístico generado por la luz eléctrica y reflejado en las lámparas del Teatro Circo, lo sueños de Manuel Reina, los anhelos de Rejano, las imágenes infantiles de Molina, … ¡tantos y tantos versos, cantos y notas ha provocado ese bucólico verdor, ese canto silente del agua!
Con el permiso del río, claro está, que a lo largo de los siglos “presentó sus escrituras” –como llamamos en el campo a la tierra que se lleva éste en sus avenidas- cada vez que hizo falta.  Pero no voy a hablar de riadas, que tiempo y espacio habrá, sino del aprovechamiento hidráulico de nuestra arteria litoral.  Porque para convertir las riberas en este poético e inigualable oasis de verdor hace falta el agua de riego.
            Desde los primeros asentamientos en nuestra zona, el uso y disfrute del río ha sido fundamental en el desarrollo urbano, social, agrícola e industrial de Puente Genil.  No hay nada más que recordar que las norias árabes, las azudas, los canales y desvíos y, más modernamente, las bombas de riego, han sido el elemento que ha movilizado todo el entramado que históricamente conocemos de productos agrícolas, harinas, luz eléctrica, industria, modernización, etc.
            Todos poseemos fotografías impresas o digitales de las riberas, de las norias, de la Alianza, etc.  Todos hemos oído hablar –los más viejos lo guardan aún en sus sentidos- del canto de las norias, de la fuerza del agua en unos tiempos en los que la energía no estaba tan a mano como hoy día.  Con los adelantos de la técnica, una a una fueron cayendo aquellas viejas y románticas ruedas de metal o madera, con sus cangilones, zapatas, tabaques, añeclines, andarajes,…  Bueno será que, aunque sea digitalmente, hagamos un pequeño homenaje a aquellos ingenios que dieron riqueza a nuestra tierra.
            Por eso, al rebuscar en mi biblioteca, no he podido resistirme a sacar unas copias a unos documentos interesantísimos que hacen referencia a los aprovechamientos hidráulicos del Genil.  Me refiero al documento que, en 1935, publicó la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y que tituló Estadística de los aprovechamientos hidráulicos existentes en la actualidad en el río Genil.  El libro, que me regaló mi querido amigo el anticuario Enrique Bedmar López, es una cuidada edición en la que, creo que por primera vez, se catalogan de forma seria y técnica los aprovechamientos (tomas de agua) que, desde Sierra Nevada hasta Palma del Río, poseía el río.  Es un tratado extenso del que, lógicamente, sólo voy a colgar lo que nos interesa: lo correspondiente a nuestro término municipal.
            Desde la desembocadura del Anzur hasta la del arroyo Tíscar, el Genil recorre el término municipal de Puente Genil de sureste a noroeste, en una longitud de más de 20 km.  A lo largo de este caminar había, en la época en que se hizo el estudio, 17 norias, 2 centrales eléctricas y 2 tomas para usos urbanos y de transportes y 3 bombas eléctricas para uso agrícola.  Las mismas eran:





NORIAS (DESDE EL SURESTE AL NOROESTE)
Entre paréntesis se indica la margen del río, en el sentido de avance de las aguas
Perdiguero (i).
Majada Vieja (d).
Cordobilla (d).
Sotogordo (i).
Rinconcillo (i).
Piedra de Yeso (d).
El Ñorito (i).
La Carraca (i).
Huerta del Soto – Ribera de Aranda (d) + (i).
Escarrachela (i).
El Cuerno (i).
El Cano (i).
Portalegre (d).
La Bella (i).
La Pina (i).
La Camacha (i).
El Rabanal (d).

 NORIA DE LA PIEDRA DE YESO



 NORIA DE EL RABANAL,QUE TODAVÍA RESISTE EL PASO DEL TIEMPO Y EL AGUA.

 NORIA EN LA ISLA DEL OBISPO APRINCIPIOS DEL SIGLO XX, SUSTITUIDA POR UNA BOMBA AÑOS DESPUÉS

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 CENTRALES ELÉCTRICAS
La Alianza (también molino harinero)
Nuestra Señora del Carmen (Salto de Los Rapetas o Salto Baena)

 AZUDA DE LA ALIANZA, EN TIEMPOS DE SU CONSTRUCCIÓN.  EL SEÑOR QUE PODEMOS VER EN PRIMER TÉRMINO ES D. RICARDO MORENO ORTEGA (SEGÚN NOS CONTÓ SU NIETA, MARÍA JESÚS REINA)

MOLINOS HARINEROS
La Alianza.
Molino del Manchego.

FOTOGRAFÍA DE LA ALIANZA ANTES DE LA CONSTRUCCIÓN DE LOS CUERPOS ANEJOS
(OBSÉRVESE QUE HAY DOS "LADRONAS")


USOS URBANOS Y DE TRANSPORTES
Toma Ferrocarriles Andaluces.
Toma Ayuntamiento de Puente Genil en Isla del Obispo.



BOMBAS PARA USO AGRÍCOLA
Islas del Verdugo.
La Alianza (2).



          










































  Para terminar, y como homenaje a los que desde tiempos inmemoriales tuvieron en el río su modus vivendi, transcribo un trozo de una entrevista que Miguel Jiménez hizo a Rafael González Romero, El Brevo, que fue el último constructor y reparador de norias.  Apareció en El Pontón nº 5, de 29 de agosto de 1986.
            << La noria árabe que aquí se usaba consta de innumerables piezas que sería muy prolijo describir.  A grandes rasgos se podrían enumerar algunas de ellas.  El eje era un tronco de encina hacheado con hacha de pie y calados para las zapatas, las cuales había que reponer todos los años.  En esas escopladuras iban alojadas las madres, que eran de pino de Flandes para evitar el viciado.  Sobre el eje también descansaban los puntales, los platos y las brazas, y acoplando todos estos elementos estaban los tabaques, que cumplían la misión de arriostrar la noria.  Los cinteos, que se hacían de pino gallego, afianzaban las puntas de las madres y las medianas.  Los motillos actuaban de separadores entre las madres.  El álabe era el tablero de presa que hacía andar la noria cuando corría poco agua, sustituyendo a los volaores.  El embarazón era la rueda con dos orificios a la que iba atado con soga el cangilón de cerámica.  La cesta era la estructura para recoger el agua, compuesta a su vez por el andaraje, el manzanillo, la alcantarilla y el añeclín.  La base de la armadura integraba la canal, con el tablerillo, el tablero y el pescante que servía para regular el caudal mediante una soga.  También había otros artilugios en la base como los pies, sobrepiés, la puente y la colchona, todos ellos entibados por los judíos y las entibas.  Después de la noria propiamente dicha  había que contar con la torre de agua, la mangueta y las canales…>>


 RAFAEL GONZÁLEZ ROMERO "EL BREVO", MANUEL RÍOS "SIETE MACHOS" Y PEDRO B. RIVAS BACHOT, EN 1977, EN LA NORIA QUE SE PUSO EN LA ISLETA DEL TARAJAL.



 LA "NORIA DEL BREVO" QUE ESTUVO EN LA CASETA MUNICIPAL DURANTE LA FERIA DE 1977 Y QUE, TRAS TERMINAR ÉSTA, FUE INSTALADA EN LA ISLETA DEL TARAJAL.

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